"Cuando veo tres naranjas, hago malabares; cuando veo dos torres, las cruzo" , dijo Philippe Petit, el francés nacido en 1949, equilibrista, mimo, monociclista, mago, alambrista y juglar entre las calles parisinas. Conocido mundialmente el 7 de agosto de 1974 por el acto que él denominó como su "golpe de Estado", y la prensa internacional "el crimen artístico del siglo".
A principios de los 70 Philippe comenzó a realizar espectáculos funambulistas en diferentes edificios: la catedral de Nôtre Dame en París (1971), el puente del puerto de Sydney (1973)... y un par de escenarios más que le llevaron a la elaboración de su "golpe de Estado" durante 6 años.
Seis años de planificación medida sumergido en su sueño, que era colocar una cuerda entre las dos torres del Worl Trade Center y atravesarla, a más de 400 metros de altura.
Realizó diversos viajes a Nueva York, aún cuando los edificios se encontraban en construcción para analizar los posibles peligros a los que se sometiría. Se trataba de un acto ilegal, por lo que esto ponía en contra sus progresos y dificultaba su acceso a las torres debido a la alta seguridad. De manera que tuvo que ingeniárselas creando pases de identificación falsos, o en ocasiones se hizo pasar por inválido.
Contaba con la ayuda de un equipo de amigos que le ayudaban a organizar el plan y a entrenar. Y ya que nunca había caminado a tanta distancia, esto podía suponer muchos problemas físicos y climatológicos. De esta forma adaptó su método a las posibles condiciones que se le pudieran plantear a medio kilómetro de altura, perfeccionando así su técnica.
Tras varios intentos el 7 de agosto fue fechado y surgieron varios problemas, pero Petit no se echó atrás a su temprana edad de 24 años. Tres fueron las cuerdas empleadas para que Philippe pudiera realizar su espectáculo sobre el aire al amanecer durante aproximadamente 45 minutos. Caminó hacia adelante, hacia atrás e incluso se tumbó sobre la cuerda.
De inmediato fue detenido, aún así no borraba la sonrisa del rostro (ni dejaba de hacer malabares): Petit había alcanzado su sueño, ¿acaso no podía estar más feliz? Su testimonio se resumía en "There is no why". No encontraba un motivo para no hacerlo. Declaró que para él lo más arriesgado vino después,cuando la policía lo esposó y lo empujó hacia las escaleras. La actuación había tenido una gran repercusión:una gran muchedumbre se había agolpado bajo las Torres Gemelas a observarlo y al día siguiente fue portada en todos los periódicos. De forma que quedó absuelto de todos los cargos, con la única condición de realizar un número funambulista para niños en Central Park. Ese reconocimiento y fama dió pie a que Philippe no cesara de realizar espectáculos de equilibrio a través de todo el mundo hasta el día de hoy. Están recogidas actuaciones desde 1970 hasta el año 2002 en países como Francia, EEUU, Australia, Israel, Japón y diversos países europeos.
La obsesión de un sueño que contagió a todos los que se encontraban a su alrededor y que llevó a este hombre a pisar las nubes, o como él califica en su obra: " To reach the clouds", a alcanzar las nubes. Tuvo tanto reconocimiento que el director inglés James Marsh decidió realizar un documental sobre esta azaña: "Man on Wire", ganador de un Oscar al mejor documental y otros galardones. Basado en el libro mencionado anteriormente, Philippe Petit y sus colegas nos desvelan cómo vivieron este día y este acontecimiento desde dentro.
La revista "The New Yorker" dedicó a Philippe Petit una portada especial el 11 de septiembre de 2011, tras el 5º aniversario del atentado y la destrucción del World Trade Center, donde podemos observar a un alambrista caminando literalmente sobre el aire.
Fotografía: http://www.jlblondeau.com/en/collection/1/precarious-moments.html











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