El fracking o traducido al español, fractura hidráulica, es una nueva técnica de obtención de energía que está ya bastante desarrollada en los Estados Unidos, habiendo provocado también una gran discusión y debate debido a los impactos que ha producido al medio ambiente y a la vez a la salud de las personas.
Es una técnica alternativa de extracción de gas, que consiste en la fracturación de las rocas del suelo con explosivos y la introducción entre de ellas de un fluido a presión, permitiendo la extracción de petróleo y gas natural.
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Una vez que tenemos una noción básica de en qué consiste esta técnica, entramos en la polémica. Descubrí este tema en las prácticas de una de las asignaturas de la carrera, donde visionamos el documental Gasland, Ganador del gran premio del jurado en Sundance 2010, nominado al Oscar por mejor documental y la Asociación de Críticos Norteamericanos, donde se nos mostraba el gran desarrollo que esta técnica tenía y los graves problemas medioambientales y de salud estaba teniendo sobre la población que vivía cerca de los puntos de extracción.
El agua potable que surtía a las casas, cercanas a los puntos de extracción, se había tornado completamente insalubre, turbia y de mal sabor, pero, ¿por qué?
Pues lo explicaré de una manera sencilla, la fractura de las rocas se producía por debajo de los acuíferos donde se extraía agua para el abastecimiento, estas fracturas habían llegado hasta los acuíferos, contaminándolos con gas y algo más.
¿Algo más?, exacto, el agua, aparte de contener gas, contenía ese liquido inyectado, que posteriormente se demostró que contenía entorno a unos 500 compuestos químicos diferentes (Xilenos, bencenos, dimetilos, cianuros…), la mayoría altamente tóxicos.
Por tanto, aparte de contaminar los acuíferos con gas natural, se estaba añadiendo al problema compuestos químicos altamente tóxicos, que estaban produciendo graves enfermedades en la población. Se estaba añadiendo al suelo compuestos químicos tóxicos de manera deliberada.
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Pero no podemos ver el problema como algo lejano, que sólo ocurre o ocurrirá allí, ya que la técnica de fractura hidráulica ha desembarcado ya en España, sabiendo perfectamente bien los grandes problemas que esta técnica conlleva, existe un problema clave, y es que, aunque no sepamos mucho de leyes, podemos decir que esta técnica no está regulada en la legislación española como tal de ninguna manera, por tanto, esto lleva a las comunidades autónomas a hacer los que le convengan tomando una decisión más coherente o otras más bien llevadas de la mano de intereses económicos. Un ejemplo de ello es el País Vasco, que quiere modificar las leyes competentes sobre esta técnica (en su caso las relacionadas con extracciones mineras) para permitir de manera completamente legal esta actividad, claro está, para obtener un gran beneficio económico, mirando para otro lado sobre los grandes impactos negativos que surgirán al fin y al cabo.
Existe en cambio, otra comunidad completamente diferente, Cantabria, que va a llevar a cabo una modificación de la ley para proteger al medio natural de esta técnica y sobre todo de los problemas que esta acarrearía.
Por tanto, se está excluyendo la protección del medio y la salud se refiere para por así obtener grandes beneficios económicos, a costa de la destrucción del medio, y por otro lado, se está siendo coherente y se está protegiendo al medio que nos sustenta.
La protección del medio natural, aunque nos parezca triste, queda sujeta a la coherencia o no del político de turno, la elección entre el tentador beneficio económico o la protección del medio en el que vivimos.
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